#cerrajero Reglas de seguridad y protección

La cerrajería se originó para impedir el paso de intrusos a propiedad privada, pero cuando la misma persona que es responsable de una propiedad incumple las normas o hace uso inadecuado de los cierres, los cerrajeros no pueden hacer nada a favor de su seguridad, al menos que tengan una barita mágica para resolverlo.

Luego de reforzar las cerraduras, reparar puertas y ventanas, vale la pena inducir a que las personas aprendan a cuidarse evitando que vuelvan a caer en la posibilidad que los ladrones los ataquen. Siempre aprendemos de este tipo de errores, aunque se ignoren los aprendizajes.

Hay de experiencias vividas, una lista interminable de consejos de parte de victimas de robos, de profesionales expertos en la seguridad, de sabias mentes o de organismos policiales, que nos mantengan a menos vulnerables a los delincuentes, que nos pueden volver paranoicos.

Es prudente tomar las más importantes, para disminuir los riesgos, pero no dejar de salir a la calle, conocer a nuevas personas, confiar en otras personas porque cualquiera podría ser un ladrón esta es una actitud equivoca. Pero si hay consejos que tienen un margen muy estrecho de estar equivocados.

Regla 1: No invitar extraños

Los extraños que se acercan a ti, de manera intempestiva, pueden tener segundas intenciones más que la de conocerte, ayudarte o necesitar ayuda por accidentes. Nunca se debe invitar a entrar a nuestro templo residencial a aquellos que con cierto carisma se valen.

Muchas veces nos protegemos de nuestros vecinos, para que no se enteren de nuestra vida privada y eviten saber lo que tenemos económicamente hablando. Pero de manera ocasional dejamos entrar a algunos vendedores o personas que necesitan el baño.

Esta regla es inquebrantable. Los cerrajeros saben que cuando un lobo vestido de oveja (delincuente) entra a una propiedad, puede determinar las debilidades en las puertas y ventanas para luego volver incluso sustraer las llaves para entrar sin resistencia la próxima vez, por nuestra tradicional acostumbra de guindar cerca de la puerta el manojo de llaves.

Regla 2: No entregar tus llaves en ningún lado

Las llaves físicas tradicionales pueden ser fácilmente copiadas, con técnicas muy sencillas en segundos, al menos para sacar el molde y usarla para duplicar con más tiempo. Hay quienes acostumbran a dejar sus llaves con el personal de limpieza o servicios de reparaciones en su casa, sin tomar en cuenta el riesgo.

Así mismo aquellos que entregar sus llaves al personal de parking es colar en bandeja de plata para que puedan ser duplicadas, más si sabes que el modelo de tu auto es atractivo por los ladrones. Esta regla es fácilmente quebrantada por las personas y luego tienen consecuencias que lamentar.

Regla 3: Contratar solo a profesionales

Por ahorrar un poco de dinero, se improvisan trabajos de reparación o instalación de cerrajería, sin tomar en cuenta que, si alguien no profesional sabe sobre tus vulnerabilidades en los cierres, puede usarlos en tu contra o por descuido brindar información que puede ser riesgosa par tus pertenencias.

Los profesionales deben discreción a sus clientes, tanto en los procedimientos realizados como en las debilidades encontradas, aspecto que ningún pirata garantiza guarda en silencio. Contratar profesionales tiene beneficios ineludibles.

error: Content is protected !!